Juana de Arco murió en la hoguera | ¿Porqué Quemaron a Juana de Arco?
¿Por Qué Mataron a Juana de Arco? ¿Por que la Condenaron?
En mayo de 1430 fué capturada por soldados Franceses, mas precisamente por borgoñones, luego vendida por Juan de Luxemburgo a Inglaterra por lo que sería hoy en día cientos miles de dólares, juzgada, encontrada culpable, condenada por herejía y quemada viva mediante un tribunal totalmente imparcial en un juicio injusto en donde se pretendía que Juana reconozca y ponga de manifiesto públicamente que no tenia nada de divino, que no hacia milagros y que todo eran delirios mentales. Juana jamás lo hizo. Siempre declaró que sus voces provenían de Dios y que no la habían engañado.
A las 8 de la mañana del 30 de mayo de 1431, y a la temprana edad de 19 años, fué llevada a la plaza del mercado de la ciudad de Rouen o Ruan, ciudad del noroeste de Francia y capital de la región de Normandía, donde iba a ser quemada viva. En el momento que los verdugos encendieron la hoguera, Juana pidió a un fraile que estaba frente a ella que mantuviese una cruz a la altura de sus ojos. El Fraile asi lo hizo y Juana sosteniéndola con sus manos murió rezando e Invocando al Arcángel San Miguel, al cual siempre le había tenido gran devoción. E invocando el nombre de Jesús tres veces, entregó valientemente su espíritu al Señor.
¿Quién Mató a Juana de Arco?
A Juana de Arco la mató La inquisición. ¿Que es la Inquisición? Del latin significa averiguación, investigación y fue un tribunal religioso creado en 1231 por Gregorio IX que averiguaba, inquiria y castiga los delitos de herejía, los delitos contra la fe. Y hacia referencia no solo al proceso legal sino tambien a las instituciones de la Iglesia católica y algunas veces a la protestante. Estaba dedicada a la conversion del hereje para que retome el camino de Iglesia.
¿Dónde están los restos de Juana de Arco? Sus cenizas fueron arrojadas al río Sena, Paris.
En esta misma ciudad de Francia en 1456, veinticuatro años después de su muerte, hubo una revisión de su injusto juicio, y salvo algunas raras excepciones, todos los testigos presentes expresaron sus ansias de rendir su tributo a los dones sobrenaturales, sus milagros y virtudes divinas de la Doncella. El resultado fue su absolución.